Familia y escuela

Consideramos que la familia es la principal animadora y responsable de la formación de los niños, niñas y jóvenes. Como institución educativa, nos ponemos a su servicio promoviendo una educación ignaciana no sólo para sus estudiantes, sino también para sus padres, madres o tutores.

Cuando se acercan a pedir este tipo de educación para sus hijos e hijas, se les pide un compromiso serio y sostenido a lo largo de los años para garantizar los fines que ambos –la familia y la institución– persiguen, y para desarrollar una educación participativa en la que pueden aportar y aprender. El compromiso de los progenitores consiste en acompañar a sus hijos e hijas, y en formarse para hacerlo bien, incorporándose en la vida de la comunidad escolar y ayudando desde dentro a que ésta sea cada vez mejor.